Sistema de Escape y Catalizadores

Revisiones imprescindibles de estos últimos a partir de los 60.000 kilómetros

  • Los sistemas de escape tienen como una doble misión en el cuidado del medio ambiente: deben reducir las emisiones contaminantes y el ruido de los gases al salir del motor. No se puede evitar su deterioro, debido a su dura tarea, sobre todo cuando se circula mucho por ciudades y en recorridos cortos y/o sobre firmes irregulares. Como usuarios, hay que estar atentos a cualquier indicio de fuga o de corrosión. Lo vamos a notar también por una falta de potencia del motor y por el incremento de consumo de lubricante.
  • Asimismo, y según indican los principales fabricantes, circular con catalizadores o tubos de escape defectuosos puede aumentar el peligro de incendio del vehículo y provocar asfixias e intoxicaciones en lugares cerrados como garajes o talleres. Para evitar daños al catalizador, se aconseja evitar subirse a los bordillos. Además, se debe calentar el vehículo manteniendo durante un par de minutos el coche al ralentí antes de iniciar la marcha.
  • Aunque depende de muchos factores y por tanto no se puede hablar de una cifra fija, los catalizadores dejan de cubrir su función protectora del medio ambiente aproximadamente a los 80.000 kilómetros. Desde ASETRA aconsejamos una revisión del funcionamiento de dicho componente a partir de los 60.000 kilómetros.